El código LEI es un identificador de Entidad Jurídica que se usa para identificar a las personas jurídicas que son parte en las transacciones financieras y para cumplir con los requisitos de información en los mercados financieros.

A partir del 1 de noviembre de 2017 es obligatorio para operar en Derivados y Seguros de cambio.

A partir del 3 de enero de 2018 será obligatorio para operar con productos de Renta Variable y Renta Fija.

De acuerdo con la normativa europea, el código LEI tiene que ser usado para identificar las partes contratantes en las transacciones financieras en todo el mundo y hacer más fáciles para los reguladores conocer los posibles riesgos sistémicos en las primeras fases. El objetivo final es mejorar la gestión de los riesgos financieros. Es una obligación establecida a nivel comunitario, y sin la cual las entidades financieras no permitirán operar.

El código es único para cada persona jurídica.

La emisión y la gestión del código LEI en España ha sido encargada al registro Mercantil. El código LEI caducará al año y se tendrá que renovar para poder seguir actuando en las transacciones financieras.