La situación económica actual ha provocado la necesidad de un cambio de enfoque de los Informes de Auditoría y de nuevos requerimientos internacionales respecto a los mismos.

Este cambio ha sido promovido por los propios usuarios de la información contenida en el informe de auditoría.

Con este nuevo enfoque se permitirá a los usuarios disponer de información más significativa y relevante y les ayudará y permitirá tomar decisiones respecto a operaciones con la sociedad auditada.

El nuevo informe de Auditoría aumentará y mejorará la información sobre cuestiones clave de la sociedad, e incluirá una descripción del trabajo realizado por el auditor respecto de  las mismas.

El informe de Auditoría se convertirá en un amplio documento que aportará mucha más información bajo el titulo “Aspectos más relevantes de la auditoría”, donde se describirán los riesgos más significativos detectados por el auditor, considerados incorrecciones materiales, y que se hayan dado durante el transcurso de la auditoría.

Los cambios introducidos añaden una mayor transparencia respecto a las responsabilidades de la Dirección y los responsables de gobierno de la sociedad, de los estados financieros auditados y de la responsabilidad del auditor y su independencia.

Se evidencia el requerimiento para el auditor de describir las cuestiones clave de la auditoría según su opinión, evitando caer en descripciones genéricas que no aporten información relevante al usuario del Informe de Auditoría.

Para los ejercicios económicos auditados iniciados a partir del 17 de junio de 2016, ya será de aplicación el nuevo Informe de Auditoría.

Dejamos, pues, atrás el Informe de Auditoría como una simple opinión que incluía o no salvedades sobre la imagen fiel de la sociedad, y que probablemente muchas sociedades echarán de menos de aquí en adelante.