Está demostrado que la salud fomenta el bienestar del trabajador e incrementa su capacidad laboral y el rendimiento en la empresa, y con este objetivo los seguros de salud privados para los trabajadores gozan de un tratamiento fiscal que los hace atractivos al empresario, tanto individual como social.

 

Ventajas fiscales del seguro de salud para los autónomos

La contratación de un seguro de salud privado por parte de los trabajadores autónomos disfruta de un tratamiento fiscal ventajoso como gasto deducible. De este modo el autónomo podrá aplicar-se una deducción tanto por los seguros contratados para sí mismo como para sus familiares directos (cónyuge e hijos menores de 25 años). El límite máximo de deducción será de 500 euros, o de 1500 para los miembros de la familia que tengan discapacidad. Este límite se computa individualmente, es decir, los 500 o 1500 euros anuales son para cada persona asegurada.

Igualmente, se considerará gasto fiscalmente deducible el seguro de salud que el trabajador autónomo contrate para sus empleados.

 

Ventajas fiscales del seguro de salud para las empresas

Las empresas que contraten un seguro de salud para sus empleados también pueden deducir las primas de los seguros pagadas hasta un límite de 500 euros anuales por persona.

Este es un gasto fiscalmente deducible como un gasto social en la declaración del Impuesto de Sociedades, pero no es considerado como un rendimiento del trabajador. Por tanto, sobre el coste o la cuantía del seguro se ahorrará el 30% de las cuantías sociales.

Con este mismo espíritu de cuidar de la salud de las empresas, nuestros planes de salud se diseñan a medida para cada empresa, adoptando las mejores soluciones sanitarias, con seguimientos de las bajas laborales y con las primas adecuadas. Todo ello, para obtener siempre el mejor tratamiento fiscal tanto para la empresa como para el trabajador.